Un viaje
atrás en el tiempo para rescatar uno de los mitos
más conocidos.
El Nissan
ZX300 Biturbo, con 300cv es un potro que merece la pena
domar. Al arrancar, su sonido bronco y bajo hace que
te tiemblen los pantalones. Por la calle, no pasa desapercibido,
y es que estamos dentro de uno de los deportivos accesibles.
No es uno de estos nuevos "quiero y no puedo",
que llevan un motor de turismo vestido de deportivo.
Este es un "muscle car" por derecho propio.
Lo
probamos y el coche va bien, bastante bien para tener
ya 12 años y 80.000 km. Su tracción trasera
nos recuerda que no se puede bromear con él.
Después de todo, este coche nació antes
de tantos controles electrónicos. Esto es potencia,
y punto.
La
reprogramación sacó lo mejor que lleva
dentro. A pesar de ser automático, nos deja subir
de vueltas y acelerar con la patada en la espalda. Se
necesita mucha concentración para llevarlo por
curvas, ya que sube de vueltas como un demonio, poniéndote
la adrenalina a tope.
Divertido
como pocos, este coche no ha envejecido, sigue teniendo
unas formas muy actuales, siendo un foco de atención
por donde pase, y su motor queda muy fuerte, con unas
reacciones que ya quisieran coches de 90.000€
por
Jesús Ortega